NIVELACIÓN
La Nivelación es la base de todo espacio verde. Por eso, es tan importante asegurarse que esté bien realizada desde un inicio, dado que una vez construido el jardín es mucho más costoso y más complejo solucionar los problemas de una mala nivelación.
Básicamente, la nivelación se divide en 3 etapas:
En la primera etapa se realizan la limpieza del terreno, desmalezado y el retiro de los restos de materiales de obra.
En la segunda etapa, correspondiente a la nivelación gruesa, se estructura la superficie y se determinan las pendientes para el correcto escurrimiento de agua, siempre teniendo en cuenta las reglamentaciones de cada Barrio, con la tierra existente en el terreno o con el material aportado. En esta etapa también se realizan los diferentes sistemas de drenaje, en caso de ser necesarios por las características del terreno.
La tercera etapa, la nivelación fina, es la preparación final de la superficie con tierra negra de primera calidad para dejarla lista para la colocación de alfombras de césped o para la realización de la siembra. Es importante que esta última etapa se efectué una vez que las obras de arquitectura estén terminadas para evitar que se perjudique con el pisoteo la nivelación.